{"id":626,"date":"2023-01-06T13:11:00","date_gmt":"2023-01-06T12:11:00","guid":{"rendered":"http:\/\/du-da.net\/?p=626"},"modified":"2024-06-26T09:15:28","modified_gmt":"2024-06-26T07:15:28","slug":"lo-que-los-caballos-me-han-ensenado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/du-da.net\/2574-2\/textos\/lo-que-los-caballos-me-han-ensenado\/","title":{"rendered":"Caballo"},"content":{"rendered":"\n<p><a href=\"http:\/\/du-da.net\/category\/textos\/\">&lt; Textos<\/a><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Caballo<\/h2>\n\n\n\n<p><strong>1. ATARAX<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>\u201cHast\u00edo por la miserable forma de vida del individuo metropolitano: desconfianza escrupulosa\/escepticismo refinado, smart\/ amores superficiales, ef\u00edmeros\/ en consecuencia sexualizaci\u00f3n perturbada de todo encuentro\/ y despu\u00e9s, regreso peri\u00f3dico a una separaci\u00f3n confortable y desesperada\/ distracci\u00f3n permanente, y por lo tanto ignorancia de s\u00ed mismo, por lo tanto miedo de s\u00ed mismo, por lo tanto miedo al otro\u201d&nbsp;<\/em><\/p>\n<cite>A nuestros amigos, Comit\u00e9 Invisible.<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Antes de tomar contacto con los caballos yo era lo que se dice una persona cerebral, lo \u00fanico que conoc\u00eda de mi misma era mi mente y por lo tanto era v\u00edctima de todos sus enga\u00f1os. En aquella \u00e9poca -final de los veinte, principio de los treinta- todo lo que valoraba suced\u00eda en la esfera de lo intelectual, me apasionaba leer lo que se supon\u00eda que hab\u00eda que leer para luego producir textos con citas y tener discusiones sesudas con mis colegas. Estaba escribiendo mi tesis doctoral \u201cLa formaci\u00f3n permanente de las clases creativas en el marco del capitalismo cognitivo\u201d -me encantaba que me preguntaran el t\u00edtulo de mi tesis-. De mis colegas acad\u00e9micos aprend\u00ed algunos trucos para parecer m\u00e1s lista que el otro, por ejemplo, desviar la conversaci\u00f3n hacia ese autor que conoc\u00edas a fondo y citarlo. No se trataba de escuchar al otro, de dejarse transformar por otros puntos de vista, de estar abierta a lo desconocido, eso jam\u00e1s. El objetivo era ser el m\u00e1s listo -o al menos parecerlo- y para eso era imperativo moverse en terreno conocido. Ah\u00ed radicaba nuestra habilidad, sab\u00edamos qu\u00e9 teor\u00eda, qu\u00e9 conocimiento, era el que importaba y lo dem\u00e1s no nos interesaba. Era c\u00ednica y me parec\u00eda bien serlo, pero viv\u00eda con el sentimiento permanente de ser una farsante y con miedo a que me descubrieran, \u00bfy si alguien se daba cuenta de que en realidad no hab\u00eda le\u00eddo ese libro si no s\u00f3lo su entrada en Wikipedia?<\/p>\n\n\n\n<p>Con la distancia del tiempo me pregunto por qu\u00e9 prefer\u00eda parecer lista cuando es mucho m\u00e1s f\u00e1cil parecer buena persona. Tal vez porque ser buena persona no cotiza en el mercado laboral tan a la alza como ser lista, y en ese momento el trabajo lo era TODO, no solo una fuente de ingresos si no tambi\u00e9n de autoestima, de placer, de amistades, de ocio. La respuesta a la precariedad econ\u00f3mica y emocional. El trabajo me defin\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>Work has become the central locus of psychic and emotional investment, even as this new libidinal economy induces an entire range of collective pathologies, from disorders of attention to new forms of dyslexia, from sudden panics to mass depression? How, in other words, have we passed from the social antagonisms of the 1960s and 1970s, when worker power was paradoxically defined by a refusal of work, its autonomy from the capitalist valorization process, and its own forms of organization -its defection from factory discipline- to the experience of the last two decades, where work has become the core of our identity, no longer economically necessary, yet vital to the constitution of the self? In short, from fleeing work to identifying with it. <\/em><\/p>\n<cite>Soul at work. Bifo. <\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>En esa \u00e9poca ten\u00eda brotes de dermatitis at\u00f3pica, se me irritaban diferentes zonas del cuerpo, la piel se escamaba, supuraba, me picaba much\u00edsimo. Ten\u00eda tan incorporado el estr\u00e9s que ni me daba cuenta de que estaba estresada, pero mi cuerpo se quejaba a gritos. Sobre todo por las noches, cuando intentaba dormir, la piel me ard\u00eda, lo cual me provocaba insomnio que a su vez hac\u00eda que por el d\u00eda estuviera mucho m\u00e1s irritable. As\u00ed hasta que mis padres me obligaron a ir al m\u00e9dico, el dermat\u00f3logo me recet\u00f3 una crema con corticoides y unas pastillas que se llamaban Atarax. <\/p>\n\n\n\n<p>El Atarax pertenece a una clase de compuestos denominados difenilmetanos, se utiliza para el tratamiento sintom\u00e1tico del prurito y urticaria pero tambi\u00e9n para el tratamiento sintom\u00e1tico de la ansiedad en adultos. El Atarax me encantaba, me lo tomaba por la noche y dorm\u00eda del tir\u00f3n tan agusto como nunca hab\u00eda dormido. En esas noches de sue\u00f1o profundo e ininterrumpido empec\u00e9 a tener una pesadilla recurrente: caballos enfadados. Caballos furiosos al galope, caballos que me mord\u00edan, que intentaba montar y me tiraban al suelo. Mi piel mejor\u00f3 pero yo segu\u00eda sin darme cuenta de que viv\u00eda disociada, de que no era feliz.<\/p>\n\n\n\n<p>Tuve una crisis, abandon\u00e9 mi tesis doctoral, me fui distanciando de mis colegas intelectuales, romp\u00ed con mi pareja y empec\u00e9 a preguntarme qui\u00e9n era yo. En este devenir estuve acompa\u00f1ada de mis amigas, las de siempre y otras nuevas que aparecieron en el momento apropiado. Gracias a ellas me di cuenta que no necesitaba parecer nada para sentirme querida. Esta certeza, su amor, me dio la libertad que necesitaba para explorar cosas nuevas y fracasar sin miedo a sentirme fracasada. Dej\u00e9 de tomarme la vida en un sentido tan literal. Qu\u00e9 alivio. Empec\u00e9 a interesarme por la ficci\u00f3n, abr\u00ed un blog donde escrib\u00eda cositas, a veces incluso poes\u00eda, si era malo qu\u00e9 m\u00e1s daba, mis amigas me quer\u00edan igual. As\u00ed de simple y de efectivo. <\/p>\n\n\n\n<p>Pero segu\u00eda so\u00f1ando con caballos \u00bfpor qu\u00e9 esta insistencia de mi subconsciente? \u00bfqu\u00e9 significaba? los caballos nunca hab\u00edan formado parte de mi vida, no ten\u00edan nada que ver conmigo. Un d\u00eda, piruetas del destino, termin\u00e9 en una h\u00edpica a media hora de Barcelona y conoc\u00ed a Kasabian. El fris\u00f3n que me transform\u00f3, el que se meti\u00f3 en mis grietas e hizo estallar las paredes mi antiguo universo.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>2. KASABIAN<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>You can lead a horse to water, but you can&#8217;t make him drink. <\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Kas, tu recuerdo est\u00e1 lleno gratitud y culpa a partes iguales. Siempre que me acuerdo de ti me da por llorar. Cuando te conoc\u00ed no sab\u00eda nada de nada, todo lo que he aprendido despu\u00e9s me ha servido para darme de los errores cometidos. No supe ayudarte, t\u00fa en cambio, abriste en mi una puerta. Cuando llegu\u00e9 a la h\u00edpica donde viv\u00edas, hac\u00eda dos a\u00f1os que no sal\u00edas de un cercado de unos 5m2, rodeado de otros caballos pero aislado por el pastor el\u00e9ctrico. Tu due\u00f1a te cogi\u00f3 miedo porque eras imprevisible, un d\u00eda te asustaste con ella encima, botaste, ella cay\u00f3 al suelo, se rompi\u00f3 un brazo y despu\u00e9s del accidente ya no quiso volver a montar, sin monta no hab\u00eda relaci\u00f3n posible. Me compromet\u00ed a cuidar de ti, pagaba tu comida, te cepillaba, te limpiaba los cascos, a cambio pod\u00eda usarte para aprender a montar. Digo \u201cusar\u201d con toda la intenci\u00f3n porque eso es lo que hac\u00eda. Me advirtieron que no ser\u00eda f\u00e1cil, llevabas demasiado tiempo sin trabajar. En las clases de doma cl\u00e1sica me ense\u00f1aron que para que un caballo te respete tienes que convertirte en su l\u00edder, has de imponerte. La dominaci\u00f3n del caballos se ejerce gracias a un hierro en la boca que causa dolor, cuando el caballo te obedece evita ese dolor. Si el caballo no anda, se le da una patada en la tripa, si contin\u00faa parado se le pega m\u00e1s fuerte, si contin\u00faa sin obedecer siempre puedes usar la fusta. Te dicen, \u00a1dale m\u00e1s fuerte! no ves que no se entera, te est\u00e1 tomando el pelo. Te hacen creer que no le duele, que todo lo que haces es por el bien del caballo y t\u00fa quieres creerlo porque quitarte la venda de los ojos supondr\u00eda renunciar a tus privilegios de humano. Aprend\u00ed las t\u00e9cnicas en pista, los b\u00e1sicos de la doma cl\u00e1sica al paso, al trote y al galope.<\/p>\n\n\n\n<p>Recuerdo mis primeras galopadas en el bosque, el coraz\u00f3n a mil, la adrenalina en las venas, el sonido de los cascos golpeando el suelo. Me convert\u00eda en un centauro. Sent\u00eda toda tu potencia como si fuera m\u00eda, tus m\u00fasculos eran m\u00edos. Hay algo \u00e9pico, brutalmente poderoso, en esta apropiaci\u00f3n del otro. Nunca he tomado hero\u00edna, pero para mi el caballo era caballo. Terminaba extasiada, los niveles qu\u00edmicos de mi cuerpo estaban revolucionados. Madrugaba, conduc\u00eda cuarenta minutos, galopaba, volv\u00eda a Barcelona, me daba una ducha, iba al trabajo y me sentaba delante del ordenador con una sonrisa que me duraba hasta que volv\u00eda a verte.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Era como estar enamorada pero sin el miedo a que te dejen. <\/p>\n\n\n\n<p>Mi mayor deseo era lograr que t\u00fa y yo sali\u00e9ramos al bosque solos. Cuando \u00edbamos en compa\u00f1\u00eda de otros caballos te portabas bien pero si no era en manada no te atrev\u00edas a salir solo conmigo. Me lo tom\u00e9 como un desaf\u00edo personal, quer\u00eda obligarte a que confiaras en m\u00ed. Pensaba que ganarme tu respeto era someterte a mi voluntad. Un d\u00eda me empe\u00f1\u00e9 en que nos adentr\u00e1ramos en el bosque los dos solos, en cuanto nos alejamos de la h\u00edpica empezaste a temblar y a cagar diarrea, relinchabas llamando a tus semejantes. Yo ignoraba tu desesperaci\u00f3n, caballo est\u00fapido tienes que obedecerme, apretaba mis piernas y te empujaba. Ten\u00eda que demostrarte mis cualidades de l\u00edder, me frustraba que tuvieras miedo estando a mi lado, si no te relajabas era porque yo no era lo suficientemente fuerte, valiente, intr\u00e9pida, pensaba que percib\u00edas mis debilidades y por eso no quer\u00edas estar conmigo a solas. Terminamos en medio del bosque, los dos empapados en sudor y temblando. Ya no hab\u00eda manera de hacerte avanzar, quer\u00edas dar la vuelta, pero si lo permit\u00eda saldr\u00edas desbocado al galope en direcci\u00f3n a la h\u00edpica. Yo tambi\u00e9n estaba cagada de miedo. Tiraba de las riendas con tanta fuerza que me hice sangre en las manos. T\u00fa con el cuello tenso y los ojos desorbitados. Dabas c\u00edrculos sobre ti mismo, enloquecido, me dol\u00edan las manos y me flaqueaba la fuerza. La imprudencia, la estupidez, y sobre todo mi ego pod\u00edan haber hecho que terminara como Cristopher Reeve pero al final me lanc\u00e9 al suelo sin hacerme apenas da\u00f1o y t\u00fa, liberado, huiste hacia tu lugar seguro. <\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de aquel d\u00eda tir\u00e9 la toalla, no iba a volver a intentarlo, no pod\u00eda luchar contra ti, me ganabas en fuerza y la fuerza era lo \u00fanico que utilizaba, normal que perdiera esa batalla que ni siquiera era contigo sino conmigo misma. Un d\u00eda empezaste a cojear, estuve una semana sin montar pero no mejorabas, te hicieron pruebas, ten\u00edas una enfermedad cr\u00f3nica que afectaba a huesos y tendones, la veterinaria me lo dijo muy claro: soportar el peso de una persona en tu espalda no te hac\u00eda bien, pero estar parado en tu cercado tampoco era bueno, necesitabas caminar, moverte. La noticia me entristeci\u00f3 much\u00edsimo, ya no pod\u00eda volver a montarte. Fui consciente de mi ego\u00edsmo y trat\u00e9 de resarcirme, decid\u00ed aceptar las circunstancias y centrarme en tus necesidades \u00a1C\u00f3mo cambio nuestra relaci\u00f3n a partir de entonces! ya no estaba encima de ti si no a tu lado. Hab\u00eda renunciado a montarte, a dirigirte, a llevarte a donde yo quer\u00eda, ahora s\u00f3lo importabas t\u00fa, mi atenci\u00f3n ya no estaba puesta en mis objetivos si no en ti. Empec\u00e9 a escucharte, a sentirte. Algo dentro de m\u00ed se abri\u00f3.<br><\/p>\n\n\n\n<p><strong>3. TELEPAT\u00cdA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>\u201cPara poder escribir sobre la vida de los animales se ha de tener una sensibilidad c\u00e1lida y sincera hacia toda criatura viva.\u201d <\/em><\/p>\n<cite>El anillo de Salom\u00f3n, Konrad Lorenz.<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Una de las cosas que m\u00e1s me sorprendieron cuando empec\u00e9 a montar de forma regular a Kas es que de alguna manera me pod\u00eda <em>leer la mente<\/em>. En serio, yo pensaba, ahora quiero trotar, y antes de darle la orden, \u00e9l empezaba a trotar, era alucinante. Coment\u00e9 esto con una profesora de la h\u00edpica y me habl\u00f3 de un fen\u00f3meno conocido como \u201cisopraxis\u201d. Al googlearlo me salieron un mont\u00f3n de art\u00edculos que hablan de c\u00f3mo usarla para ligar. En realidad la isopraxis no es otra cosa que la imitaci\u00f3n inconsciente de los movimientos y posturas del otro. El jinete cuando piensa en los movimientos que quiere que haga el caballo, hace movimientos involuntarios, el caballo los percibe y de forma simult\u00e1nea los reproduce.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>Un an\u00e1lisis minucioso de estos movimientos involuntarios del cuerpo humano ha revelado que, de hecho, estos movimientos son exactamente los mismos que hace el caballo. La mano derecha del humano imita y anticipa lo que va a hacer la pata derecha del caballo, el final de la espalda del jinete da una sacudida, lo cual es exactamente el mismo movimiento que el caballo har\u00e1 para empezar a ir a medio galope y as\u00ed sucesivamente. Los jinetes con talento se comportan y se mueven como los caballos. Han aprendido a comportarse como los caballos, lo que explicar\u00eda por qu\u00e9 los caballos parecen estar tan sincronizados con los jinetes que les montan; y c\u00f3mo el mero pensamiento de uno puede inducir al otro a moverse simult\u00e1neamente. Los cuerpos humanos se han transformado por y en el cuerpo del caballo.<\/em><\/p>\n<cite>El cuerpo de nuestros desvelos. Figuras de la antropo-zoo-g\u00e9nesis<em>.<\/em> Vinciane Despret.<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Cuando se lo expliqu\u00e9 a mi amiga Ana R. me envi\u00f3 un mail con el asunto \u201dcaballitos\u201d y adjunto un art\u00edculo: <em>\u201cEl cuerpo de nuestros desvelos. Figuras de la antropo-zoo-g\u00e9nesis\u201d.<\/em> Su autora, Vinciane Despret, explica que a principios de s.XX hubo en Berlin un caballo al que llamaban Clever Hans por ser capaz de resolver multiplicaciones y divisiones, hacer ra\u00edces cuadradas,&nbsp; deletrear palabras y discriminar entre colores o tonos e intervalos musicales. Respond\u00eda a su entrenador Herr Von Osten golpeando con el casco al suelo. Un peri\u00f3dico local le dedic\u00f3 un art\u00edculo, y pronto su fama lleg\u00f3 a o\u00eddos del director del Instituto de Psicolog\u00eda de la Universidad de Berl\u00edn, el profesor C. Stumpf, quien con su asistente Otto Pfungst se dedicaron a estudiar las habilidades del caballo. Determinaron que el caballo s\u00f3lo pod\u00eda responder correctamente&nbsp; cuando la persona que hac\u00eda la pregunta conoc\u00eda la respuesta. Concluyeron que Hans no ten\u00eda la respuesta sino que le\u00eda micro movimientos, invisibles al ojo humano, que le hac\u00edan saber cu\u00e1ndo hab\u00eda dado la respuesta correcta de golpes con el casco. Hans no era capaz de pensar como los humanos, pero era capaz de interpretar cuerpos humanos, se\u00f1ales involuntarias y sutiles que escapaban a la percepci\u00f3n humana.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>Cada uno de los humanos a cuyas preguntas Hans hab\u00eda contestado con \u00e9xito hab\u00edan hecho peque\u00f1os movimientos no intencionados (tan peque\u00f1os que no se hab\u00edan percibido hasta ahora). En cuanto el que pregunta hab\u00eda planteado un problema a Hans de manera involuntaria, inclinaba la cabeza y el tronco ligeramente hacia delante para ver la pata que se supon\u00eda empezar\u00eda a golpear el suelo. La tensi\u00f3n iba en aumento y esta tensi\u00f3n llevaba al que planteaba la pregunta a mantener la misma posici\u00f3n. Pero en cuanto se hab\u00eda alcanzado el n\u00famero deseado de golpes el caballero se liberaba de esa tensi\u00f3n e involuntariamente sacud\u00eda el tronco y la cabeza hacia atr\u00e1s. Entonces, el caballo simplemente manten\u00eda la pata derecha apoyada en el suelo. Todos aquellos caballeros a los que Pfungst hab\u00eda estado observando hac\u00edan esos mismos movimientos. Ninguno entre todos los se\u00f1ores era consciente de que los estaba haciendo. Ninguno hab\u00eda advertido que su cuerpo estaba hablando al caballo y dici\u00e9ndole cu\u00e1ndo empezar y cu\u00e1ndo parar. Cada uno de ellos, excepto el caballo, ignoraba este asombroso fen\u00f3meno: m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de la conciencia sus cuerpos hablaban y se mov\u00edan contra su voluntad. En esta historia, qui\u00e9n influye y qui\u00e9n se ve influido son preguntas que ya no tienen una respuesta clara. Los dos, humano y caballo, son causa y efecto de los movimientos del otro respectivamente. Ambos inducen y se ven inducidos, afectan y se ven afectados; los dos incorporan la mente del otro. Entonces, \u00bfno podr\u00edamos sugerir lo mismo para Hans y sus interrogadores? Si somos capaces de ver, de acuerdo con la hip\u00f3tesis de Pfungst, c\u00f3mo los cuerpos humanos influyen en la respuesta del caballo mediante su peculiar sensibilidad y talento, tambi\u00e9n deber\u00edamos imaginarnos la situaci\u00f3n opuesta: el caballo ha ense\u00f1ado a los humanos los gestos adecuados que han de realizar de manera involuntaria, sin que estos sean conscientes de ello. <\/em><\/p>\n<cite>El cuerpo de nuestros desvelos. Figuras de la antropo-zoo-g\u00e9nesis<em>.<\/em> Vinciane Despret.<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>El caso de Hans pod\u00eda haber sido una oportunidad para saber m\u00e1s sobre los cuerpos y sus afectos. Hans encarnaba la posibilidad de investigar otras maneras mediante las que los cuerpos humanos y no humanos se vuelven m\u00e1s sensibles los unos a los otros. Sin embargo Hans ha pasado a la historia de las ciencias sociales por motivos muy diferentes. Hoy, cuando se cita la historia del caballo, es para hablar de la influencia involuntaria de un experimentador sobre el individuo que estudia&nbsp; mediante se\u00f1ales involuntarias sutiles como gestos, posturas, tonos de voz, movimientos corporales etc. es lo que se conoce como efecto \u201cClever Hans\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>4. APUNTES ETOL\u00d3GICOS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>\u201cEl secreto de la relaci\u00f3n con el caballo es que se debe amar su esencia mientras lo observas. Tienes que sentir su dolor, el miedo y el malestar como tuyo propio. Tienes que amar su punto de vista extra\u00f1o y tratar de compartirlo\u201d <\/em><\/p>\n<cite>El Caballo crucificado y resucitado. Alexander Nevzorov <\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Cuando dej\u00e9 de montar a Kas empec\u00e9 a interesarme de verdad por lo caballos, por intentar comprenderlos \u00bfc\u00f3mo son en libertad? \u00bfc\u00f3mo se comunican entre ellos?\u00bfqu\u00e9 sienten? Comprender,<em> understand<\/em>, ponerse debajo. No puedes comprender a un caballo si lo \u00fanico que haces es ponerte encima de \u00e9l. Gracias a los libros de Lucy Rees, una et\u00f3loga galesa que ha estudiado manadas en libertad, entend\u00ed que la mayor\u00eda de las asunciones sobre los caballos son falsas y se construyen en base a nuestras proyecciones humanas.&nbsp; En el mundo de la equitaci\u00f3n estamos acostumbrados a ver a los caballos aislados que viven entre las cuatro paredes de un box. Los caballos en cautiverio desarrollan comportamiento compulsivos, por ejemplo balancearse, mover la cabeza de arriba abajo, masticar aire. En las h\u00edpicas estos comportamientos que denotan un alto grado de estr\u00e9s y sufrimiento son muy frecuentes. <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>Zoocosis, patolog\u00eda, acu\u00f1ada en 1992 por Bill Travers, que aglutina todos los s\u00edntomas de sufrimiento asociados a la vida de cualquier animal en cautividad, desde estr\u00e9s y depresi\u00f3n hasta autolesiones, y que provoca que su esperanza de vida sea, en muchos casos, muy inferior a la que se dar\u00eda en su h\u00e1bitat natural.<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>El concepto humano de bienestar dista mucho de lo que un caballo necesita para sobrevivir. Para empezar, en la naturaleza el caballo como unidad individual no existe, es una animal gregario, de manada, por eso privarle del espacio para estar con los suyos es la primera y principal crueldad de la domesticaci\u00f3n. Para protegerse los caballos viven en grupos, nunca viven solos, cuando unos duermen o pastan otros vigilan. Su principal defensa es la huida en grupo. Ante una amenaza, se acercan los unos a los otros para huir todos en bloque. Los caballos en libertad no tienen un l\u00edder pero a menudo es una yegua madura la que inicia un cambio de actividad, es quien anda primero cuando se trasladan para beber o abrigarse. Ella no ejerce ning\u00fan control sobre los dem\u00e1s, pero es madura, sabia y de confianza, los dem\u00e1s la imitan porque se sienten seguros. Cuando se ven obligados a huir porque alg\u00fan depredador les acecha se mueven en sincron\u00eda, como un banco de peces o una bandada de aves, por eso son tan sensibles al lenguaje corporal y su capacidad de coordinaci\u00f3n es mucho mejor que la nuestra. Los caballos interpretan un lenguaje corporal tan sutil que nos costar\u00eda a\u00f1os desarrollar la misma sensibilidad. As\u00ed se coordinan unos con otros, no s\u00f3lo con sus movimientos y actividades sino tambi\u00e9n con sus emociones. La alarma o el nerviosismo pasa como una nube sobre toda la manada, y prefieren estar con los que est\u00e1n calmados y confiados porque producen las mismas emociones en ellos. <\/p>\n\n\n\n<p>Entre los caballos no existe la dominaci\u00f3n como puede existir entre los primates. Los humanos nos diferenciamos de nuestro pariente m\u00e1s cercano, el chimpanc\u00e9, en apenas un 1% de nuestro genoma y sus sistemas de organizaci\u00f3n social no son muy diferentes de los nuestros. <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>En los grupos de primates de los cuales surgimos, y tambi\u00e9n en otros depredadores sociales, hay problemas de convivencia que no existen entre los caballos salvajes. Se centran en la comida. Cuando hay poca comida y muchas bocas que alimentar suelen ocurrir peleas. Cuando los animales saben matar, \u00e9stas son peligrosas, por eso tenemos sistemas sociales jer\u00e1rquicos. En un grupo de chimpanc\u00e9s, un macho consigue ser alfa por medio de pelear o impresionar a los dem\u00e1s. Cuando ha asegurado su posici\u00f3n, tiene derecho a todos los recursos, sus inferiores le hacen gestos de sumisi\u00f3n: se le acercan, le hacen el aseo, siguen su liderazgo y le dejan controlar su comportamiento. Y as\u00ed hay paz. Vemos rasgos de esta organizaci\u00f3n social en muchas interacciones humanas. Nos preocupa nuestra posici\u00f3n en la jerarqu\u00eda, nuestro estatus social, tanto que inventamos s\u00edmbolos para marcarlo. Queremos ser amigos del famoso, del potente. Intentamos complacerlo (gestos de sumisi\u00f3n); dejamos al jefe controlar nuestro comportamiento, le obedecemos, incluso pensamos que la desobediencia se debe castigar. Cuando nos hacemos amigos de alguien, les ofrecemos comida porque es muy dif\u00edcil conseguirla. Para nosotros, todo esto es tan obvio que pensamos que el caballo act\u00faa as\u00ed tambi\u00e9n. Pero no es un humano, ni un chimpanc\u00e9. Solo cuando estudiamos los caballos salvajes, que viven como quieren, es cuando podemos ver la verdadera naturaleza del caballo. Es importante advertir que la mayor\u00eda de la gente que trata con caballos conoce solo al caballo dom\u00e9stico que lleva una vida a veces exactamente al rev\u00e9s de lo que su naturales dicta. Encerrado solo en una cuadra, sin pastar, es capaz de revelar su estr\u00e9s o agresividad en comportamientos alterados que menudo malinterpretamos seg\u00fan nuestras ideas. <\/em><\/p>\n<cite>Lucy Rees. The Horse Mind<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Otra crueldad habitual en el mundo h\u00edpico son las herraduras. Un caballo herrado se ve privado de su sentido del tacto, no tiene contacto directo con el suelo, y por lo tanto no puede sentir el relieve y as\u00ed ajustar su paso a las condiciones del terreno. Las herraduras reducen la capacidad de sentir y esto hace que el caballo se mueva de manera menos fluida, adem\u00e1s el peso y rigidez de las herraduras da\u00f1a la funci\u00f3n natural de amortiguaci\u00f3n del casco y potencia los golpes contra los huesos y articulaciones, por eso la mayor\u00eda de caballos herrados tienen lesiones en la espalda. Por otro lado, en el n\u00facleo de cada casco hay una almohadilla que, a cada pisada, se comprime y presiona la arteria que la traspasa, eso bombea la sangre pierna arriba, pero s\u00f3lo funciona con el casco desnudo, sin herrar. Herrado, no hay presi\u00f3n sobre la almohadilla, que se atrofia y ya no bombea causando peor circulaci\u00f3n sangu\u00ednea. El caballo herrado adem\u00e1s de sufrir lesiones en huesos y espalda, tiene que hacer un sobre esfuerzo por parte del coraz\u00f3n que le acorta la vida. A pesar de que hay abundante documentaci\u00f3n cient\u00edfica y estudios publicados en internet que concluyen que herrar a los caballos les perjudica y les acorta la vida, la mayor\u00eda de caballos domesticados siguen estando herrados.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que hacemos con los caballos al domarlos es, en muchos casos, romper su esencia -en ingl\u00e9s domar, to break-. Admiramos algo que es libre y queremos dominarlo, poseerlo, someterlo, as\u00ed es el mundo tradicional del caballo. As\u00ed hemos construido nuestra Historia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>5. BINARISMO ONTOL\u00d3GICO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>\u201cNos han hecho creer que vivimos en un mundo hecho de un solo mundo. Que este mundo es como una l\u00ednea recta hacia una \u00fanica meta universal: la civilizaci\u00f3n, la modernidad, el progreso, el desarrollo, la raz\u00f3n, Europa. Esta idea es la base que impulsa el proyecto globalizador neoliberal, una propuesta de mundo que es totalizante y que deja fuera a muchas corporalidades otras, a muchas formas otras de habitar y construir mundos.\u201d<\/em> <\/p>\n<cite>Hacia mundos m\u00e1s animales. Una cr\u00edtica al binarismo ontol\u00f3gico<em>.<\/em> Laura Fern\u00e1ndez.<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Pero \u00bfc\u00f3mo hemos creado estos abismos entre yo y el otro? \u00bfpor qu\u00e9 nos creemos con el derecho de poseer, dominar, explotar o incluso matar, otros cuerpos? No s\u00e9 c\u00f3mo di con el maravilloso libro de Laura Fern\u00e1ndez \u201c<em>Hacia mundos m\u00e1s animales.<\/em> <em>Una cr\u00edtica al binarismo ontol\u00f3gico\u201d <\/em>s\u00f3lo recuerdo la sensaci\u00f3n epif\u00e1nica al encontrar respuestas convincentes a estas preguntas que me resultaban demasiado dif\u00edciles de responder como para no ser s\u00f3lo ret\u00f3ricas. <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>Todas las formas de opresi\u00f3n est\u00e1n conectadas y se basan en una ontolog\u00eda com\u00fan: el pensamiento binario. Especismo, machismo, heteronorma, racismo, capacitismo, explotaci\u00f3n medioambiental, responden a una forma de organizaci\u00f3n social, cultural y pol\u00edtico-econ\u00f3mica con ra\u00edces comunes. De esta manera, los diferentes binarios estructuran los sistemas de opresi\u00f3n que jerarquizan los cuerpos para separar los que importan de los que no, y as\u00ed convertirlos en en corporalidades otras que pueden ser explotadas y oprimidas. La ontolog\u00eda binaria construye un solo mundo en base a categor\u00edas dicot\u00f3micas, lo cual implica que siempre una queda por encima de la otra, eliminando la escala de grises. Hombre-mujer, blanco-negro, humano-animal, raz\u00f3n-emoci\u00f3n, naturaleza-cultura, individuo-comunidad etc. Esta manera de entender el mundo ha sido considerada desde el proyecto moderno ilustrado colonizador como la \u00fanica manera de entender \u201cel Mundo\u201d (civilizado, libre, racional) a costa de otros mundos existentes o posibles. <\/em><\/p>\n<cite>Hacia mundos m\u00e1s animales. Una cr\u00edtica al binarismo ontol\u00f3gico<em>.<\/em> Laura Fern\u00e1ndez.<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Esta manera de entender el mundo es la que me ense\u00f1aron en el colegio, y m\u00e1s tarde en la universidad. Una visi\u00f3n del mundo como una l\u00ednea recta hacia una \u00fanica meta universal: la civilizaci\u00f3n, la modernidad, el progreso, el desarrollo, la raz\u00f3n, Europa. Cuestionar esta idea y tener en cuenta que existen otras formas de conocimiento supone ponernos en duda a nosotros mismos. Es posible que los pilares de nuestra identidad se vean amenazados, y eso da miedo. Pero es necesario repensar y proponer nuevas formas, estrategias y teor\u00edas que no provengan siempre de las mismas voces, de los mismos cuerpos ni de los mismos ejes geopol\u00edticos.&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p><strong>6. LA PUERTA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>\u201cTumbados en la tierra, como tierra, para que un pozo se abra en nuestro pecho y la conciencia descienda cerca del coraz\u00f3n, all\u00ed veremos sin palabras, con los sonidos de la respiraci\u00f3n latido, un recuerdo del lugar de donde venimos, del lugar que somos, de donde brotan las apariencias, como esas nubes que forman figuras caprichosas que apenas perduran&#8230;<\/em>&#8220;<\/p>\n<cite>Entrevista con Abu Ali.<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Durante mucho tiempo estuve buscando un lugar donde poder estar con caballos y aprender con ellos, desde una perspectiva lo m\u00e1s alejada posible de la ideolog\u00eda colonizadora de la doma cl\u00e1sica. Imaginaba un sitio donde la monta no fuera la principal actividad, donde los caballos no estuvieran confinados en un establo. No es f\u00e1cil, la mayor\u00eda de h\u00edpicas son negocios basados en la utilizaci\u00f3n del caballo para montarlo. Mi b\u00fasqueda me llev\u00f3 hasta Una Mclister, una mujer cuyo proyecto vital y profesional est\u00e1 \u00edntegramente dedicado a poner al caballo en el centro. En su casa del Montseny vive con unos doce caballos, todos rescatados, la mayor\u00eda con historias de maltrato. <\/p>\n\n\n\n<p>Una Mclister me ense\u00f1\u00f3 que estar junto a un caballo y querer comunicarte con \u00e9l requiere de algo a lo cual no estamos acostumbrados: habitar el cuerpo, sentir el cuerpo desde adentro, sentir la vida dentro del cuerpo. Requiere tener consciencia de una misma en el momento presente. Ser testigo de las emociones que una emite y que el caballo siempre percibe \u00bfestoy tranquila en este momento? \u00bfqu\u00e9 siento? \u00bfqu\u00e9 ocurre dentro de m\u00ed? Son preguntas que me hago antes de acercarme a ellos. La mayor\u00eda de las veces percibo cierto desasosiego y tensi\u00f3n que al ser observados se disuelven. <\/p>\n\n\n\n<p>Cuando empec\u00e9 a practicar la auto-observaci\u00f3n entend\u00ed que ten\u00eda un \u201cadentro\u201d y que hab\u00eda vivido mis primeros treinta a\u00f1os en el \u201cafuera\u201d. Tambi\u00e9n comprend\u00ed que mis pensamientos, m\u00e1s que mostrar informaci\u00f3n sobre mi misma, la ocultaban, que ten\u00eda que bucear m\u00e1s profundo, hasta el lugar donde la palabras se desvanecen. Ese espacio pre-verbal, donde late la vida, es precisamente el que da acceso a conectar con los caballos. Imagina que pudieras comunicarte en silencio, emitiendo la energ\u00eda que hay tras las palabras, no los pensamientos sino la emoci\u00f3n que los impulsa. As\u00ed es como aprend\u00ed a comunicarme con ellos, pero eso s\u00f3lo fue el principio de una transformaci\u00f3n m\u00e1s profunda. <\/p>\n\n\n\n<p>La puerta que los caballos abrieron es la que me ha dado acceso a esa consciencia de mi misma. Pero la pr\u00e1ctica de monitorear mi espacio interior, no s\u00f3lo con los caballos sino en mi d\u00eda a d\u00eda, tuvo sus efectos colaterales. Cuanto m\u00e1s crec\u00edan mis ra\u00edces interiores peor soportaba ciertas situaciones. De repente ten\u00eda que esforzarme mucho en hacer cosas que pensaba que me gustaban pero que al parecer a mi cuerpo no tanto, por ejemplo beber compulsivamente, tener sexo superficial -l\u00e9ase desconectado- estar en lugares muy ruidosos o muy llenos de gente, fumar. Es decir, lo que ven\u00eda siendo mi vida social. En cambio empec\u00e9 a disfrutar much\u00edsimo de otras cosas como caminar en silencio, estar junto a un riachuelo o hacer un fuego. <\/p>\n\n\n\n<p>Pero hay algo m\u00e1s, algo que no s\u00e9 si sabr\u00e9 transmitir y que mi yo m\u00e1s joven, no hubiera sido capaz de entender. Y es que mi percepci\u00f3n de la realidad tambi\u00e9n se ha transformado en los \u00faltimos a\u00f1os. La realidad se da siempre junto con la mente que la comprehende. No sabemos como es la realidad<em> tal cual es <\/em>dado que cuando pensamos en la realidad, cuando la contemplamos, se nos presenta ya transformada por nuestras capacidades cognitivas. Pero si expandimos estas capacidades transformamos nuestra visi\u00f3n del mundo. De alg\u00fan modo siento que los caballos han hecho que mi mente se transforme, han expandido mi consciencia, han afilado mis sentidos, me han hecho m\u00e1s sensible y compasiva, y sobre todo m\u00e1s capacitada para imaginar otros mundos posibles. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para escribir este texto me he ayudado de las siguientes lecturas:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Berardi, F. (2009). <em>The soul at work&nbsp;: from alienation to autonomy<\/em>. Los Angeles, CA: Semiotext.<br>Despret, V. (2008) \u201cEl Cuerpo de Nuestros Desvelos: Figuras de La Antropo Zoo-G\u00e9nesis.\u201d en Tecnog\u00e9nesis, pp. 229\u201360<br> Fern\u00e1ndez, L. (2018). <em>Hacia mundos animales: una cr\u00edtica al binarismo ontol\u00f3gico desde los cuerpos no humanos<\/em>. Madrid: Ochodoscuatro Ediciones.<br> Rees, L. (1984). <em>The horse\u2019s mind<\/em>. London: S. Paul.<br> Rees, L. (2010). <em>La l\u00f3gica del caballo<\/em>. Alcal\u00e1 de Guadaira, Sevilla: Lettera.<br> Rees, L. (2017). <em>Horses in Company<\/em>. La Vergne: Crowood.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Autora<\/strong> Clara Piazuelo<br><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA PUERTA<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2136,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-626","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-textos"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/du-da.net\/2574-2\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/626","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/du-da.net\/2574-2\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/du-da.net\/2574-2\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/du-da.net\/2574-2\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/du-da.net\/2574-2\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=626"}],"version-history":[{"count":29,"href":"https:\/\/du-da.net\/2574-2\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/626\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3043,"href":"https:\/\/du-da.net\/2574-2\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/626\/revisions\/3043"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/du-da.net\/2574-2\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2136"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/du-da.net\/2574-2\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=626"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/du-da.net\/2574-2\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=626"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/du-da.net\/2574-2\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=626"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}